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La función de un plan de entrenamiento consiste en crear
indicios para su buena dirección.
Algunos de los principios fundamentales que deben seguir todos
los entrenadores y sus equipos técnicos son:
- Principio de la multilateralidad.
Las acciones en cualquier puesto abarcan un sinfín de
habilidades motoras directas o indirectas que se deben
trabajar a largo de la temporada.
- Principio de la continuidad
La experiencia y la fisiología del ejercicio han demostrado
que todos los esfuerzos que se interrumpen por un periodo
prolongado o no tienen continuidad, no crean hábito y no hacen
mejorar.
Ahora bien, hay que tener en cuenta que si el esfuerzo
continúa sin que el jugador de Rugby haya descansado del
esfuerzo anterior, el nivel funcional desciende. Sólo cuando
los descansos y la alimentación son adecuados, el organismo
asimila la actividad realizada, entra en fase de
supercompensación y la capacidad funcional aumenta.
- Principio del crecimiento paulatino del esfuerzo.
Para que haya una determinada mejora funcional debemos llegar
en el entrenamiento a los límites de esfuerzo. Cada persona
tiene el suyo propio y cada grupo también.
- Principio de la sobrecarga.
No confundir con los trabajos de pesas. En éste principio las
modificaciones funcionales causadas en el organismo mediante
el esfuerzo físico sólo permiten mejorar el estado de
entrenamiento cuando su intensidad es suficiente, para
provocar una activación en el organismo.
En los primeros años de entrenamiento, el volumen aumenta
progresivamente influyendo muchísimo en el rendimiento. A
medida que la deportista mejora su nivel, la importancia del
volumen va disminuyendo y pasa a primer lugar el factor
intensidad.
- Principio de la transferencia.
La mejora de un factor aumenta la posibilidad de realización
de otros factores siempre y cuando los ejercicios que se
realicen para la mejora de aquél tengan relación con la
especialidad que se practica.
- Principio de la especificidad
Han de darse unas condiciones específicas de acuerdo con las
características particulares del Rugby y de la etapa de
aprendizaje en que se encuentran nuestros jugadores.
- Principio de la eficacia.
Cualquier actividad o ejercicio en el Rugby, puede ser
ineficaz si no se siguen los principios estudiados y que han
sido establecidos previamente.
- Principio de la individualidad
Este principio está marcado por las características personales
de cada jugador de Rugby. Cada persona es un todo con
características diferentes desde todos los puntos de vista.
Por lo tanto hay que adaptar cada estimulo a las personas que
lo van a realizar.
- Principio de la flexibilidad.
Todo entrenamiento debe ser lo suficientemente flexible como
para permitir adaptaciones según los condicionantes que puedan
surgir.
- Principio de lo general a lo específico.
En toda planificación se parte de los aspectos más globales
para ir profundizando en los más específicos.
- Principio de la contextualización.
Todos los entrenamientos deben estar relacionados con los
objetivos que nos hemos propuesto.
Como se expone de forma general, son varios y seguramente los
iremos analizando a cada uno en profundidad. Gracias por
seguirnos!
Saludos, Juan Casajus.
Rugbytime
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